CUATRO MOVIMIENTOS


Tanto la música como la fotografía comparten como virtud, la sutil vibración o eco del movimiento a través del tiempo que se instala en la memoria, como una huella emocional llena de sentido. Desde esa perspectiva, el proyecto fotográfico evoluciona - tanto desde el aspecto formal como el filosófico- como si se tratara de una sinfonía inconclusa dividida en Cuatro Movimientos: en contrapunto / en fuga / en arpegio / en armonía.

Esa relación de carácter bidireccional encuentra, en este proyecto, espacios visuales donde fluye la pulsación vital de mi tiempo lejos de la tierra donde nací. Y ese fluir de movimiento temporal se deposita en mi memoria de una manera omnisciente, permanente que me conecta con ausencias, con sensaciones olvidadas, con recuerdos de una infancia tantas veces perdidas.

No obstante, el paso de mi tiempo migrante (con su aparente melancolía a cuestas) me insinuó algo que se extiende más allá de la narración visual del proyecto. Y que me permite huir de allí (en el buen sentido) para entrar en la vida, en mi vida en presente. De esa manera, la propuesta no persigue aunar una amalgama de recuerdos personales (como se aventuraba en un primer momento) sino de convertirlos en un desarrollo vital de los sentimientos en la soledad afectiva del emigrante.


© Marcelo Caballero 2020creado en Bluekea